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Las Líneas de Nazca: El vuelo de la garza

Las Líneas de Nazca, un conjunto monumental de geoglifos trazados por la cultura Nazca entre los siglos V a. C. y VII d. C., son uno de los grandes misterios para la arqueología y la antropología. Entre las figuras que las componen, una de las más bellas e intrigantes es la de la garza, ave de gran importancia en la cultura peruana.



La figura de la garza se encuentra en las Pampas de Jumana, al sur de Perú, dentro del complejo de las Líneas de Nazca. Con una envergadura de aproximadamente 300 metros, presenta un cuerpo alargado y estilizado que termina en un pico largo y curvado. Sus patas son largas y delgadas, y en la parte posterior se observa una cola prominente. Al igual que las demás figuras del área, fue trazada mediante la técnica de "acanalado", que consiste en remover la capa superficial de piedras oscuras del desierto para revelar el suelo arenoso más claro que se encuentra debajo. Esta técnica crea un contraste en los colores de las piedras superficiales del suelo con la arena ubicada debajo, lo que hace que las líneas que conforman las figuras sean visibles desde el aire.

El estilo naturalista de la figura de la garza se logró con materiales de la región, obteniendo una representación detallada de las características anatómicas del ave. Se observa una notable precisión en la elaboración y forma del cuerpo, las patas, el pico y la cola.

La garza, representante de la elegancia y el sigilo, era un ave venerada por los Nazca. Asociada con el agua, la fertilidad y la renovación, fue plasmada en textiles, artículos religiosos, cerámicas de uso diario y vasijas para transportar agua.

El significado de la figura de la garza en las Líneas de Nazca tiene diversas interpretaciones. Algunos investigadores la consideran una representación de un dios o deidad relacionada con el agua y la agricultura, mientras que otros creen que fue un símbolo totémico. Incluso se ha propuesto que la figura podría estar relacionada con el calendario astronómico y ligada al ciclo agrícola y la religión.

La figura de la garza en las Líneas de Nazca es un testimonio del sofisticado sistema de creencias y prácticas rituales de la cultura Nazca. Su monumentalidad y precisión técnica la convierten en una obra maestra de la ingeniería y el arte precolombino, además de ser una muestra de la minuciosa observación que los Nazca realizaban de los animales de su entorno natural.

Mtra. en Historia del Arte: Elsa Diéguez B.

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