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Diez inventos de la NASA que revolucionaron el mundo cotidiano

La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) siempre se ha caracterizado por su lema "En beneficio de todos", por lo que sus descubrimientos han servido para invenciones que utilizamos cotidianamente, aún sin saber que estos derivan del trabajo que desde hace años realiza la NASA.


Filtros de agua:

Utilizado para limpiar las impurezas el agua o inclusive, quitarle gran parte del cloro que tiene. Los filtros de agua, aunque los básicos existían desde mediados de la década de 1950, no fue hasta que la NASA inyectó recursos en su investigación para el programa Apolo en 1963, que comenzaron a surgir los sistemas de filtración modernos para mantener grandes cantidades de agua sin contaminar durante largos períodos de tiempo en condiciones extremas como en el espacio.


Fue así que la NASA desarrolló un sistema que funciona utilizando las propiedades del carbón para absorber contaminantes y partículas presentes en el agua. Tratamiento que al día de hoy brinda agua limpia y libre de impuresas de fácil acceso para millones de personas en todo el mundo.


Espuma de memoria:

En la década de 1970, la NASA inventó la espuma templada o temper, un material amortiguador diseñado para que sean más cómodos los asientos de las naves espaciales. Los ingenieros observaron que las propiedades de este tipo espuma también podía ser colocada en los cascos de los astronautas para ayudar a mitigar algunas de las fuerzas extremas a las que estarían a la atmósfera terreste.


Con ello la espuma temper se lanzó a la esfera pública a principios de la década de 1980, para ser utilizada en equipos médicos, deportivos, colchones, almohadas y más


Descubrimiento del mouse:

El estadounidense Bob Taylor, considerado uno de los pioneros de la tecnología informática, trabajó en sistemas de control de vuelo para la NASA. En su búsqueda de una manera más fácil de operar computadoras, creó, junto con Douglas Engelbart, un dispositivo señalador experimental, que llamaría mouse o ratón. Pese a competir con otro invento como el lápiz óptico, la mayoría de los investigadores involucrados dieron por ganador al mouse.


Taylor dejó la compañía para unirse a la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada (ARPA) y ahí emprender el desarrollo de Internet. En 1970, pasó al Centro de Investigación de Xerox ubicado en Palo Alto, California, donde rediseñó el ratón. Sin embargo, hasta 1984 el mouse siguió siendo un objeto para pocos. Sólo entonces Steve Jobs lo popularizó mediante su compañía Apple.


El microprocesador:

Técnicamente, la NASA no inventó el circuito integrado, acreditado al ingeniero eléctrico Jack Kilby en 1958, sino que inventó variantes más nuevas y avanzadas. Como no existían computadoras suficientemente pequeñas y potentes para pensar en el desarrollo de sistemas para naves espaciales tripuladas propuso una tarea que involucró a organizaciones comerciales y académicas para colaborar en el rediseño de tecnología informática para vuelos espaciales.

Para el programa Apolo se inició la revolución de los microprocesadores: uno de los primeros usos de alto perfil de esta tecnología fue en la Computadora de Guía Apolo. Con su interfaz DSKY, proporcionó cálculo y control a bordo para la navegación, así como la operación del Módulo de Comando y el Módulo Lunar. Actualmente, los circuitos integrados se pueden encontrar en casi todas las áreas de la vida, desde teléfonos móviles y computadoras personales hasta microondas y calculadoras en todo el mundo.


Herramientas inalámbricas:

Después de que Kennedy anunciara el programa Apolo en 1961, comenzó una avalancha de investigaciones sobre los aspectos prácticos de los vuelos espaciales tripulados. Uno de los avances más notables fue la invención colaborativa de la NASA con la empresa de herramientas Black&Decker en un taladro inalámbrico, una herramienta que podía girar pernos en gravedad cero sin hacer girar al astronauta. A partir de esto, el programa de investigación desarrolló herramientas inalámbricas para una variedad de propósitos, incluido un martillo perforador inalámbrico que podría usarse para extraer rocas de la superficie de la Luna.

Estas herramientas funcionaron explotando la tecnología emergente de celdas electroquímicas recargables a pequeña escala que podrían agruparse para formar un paquete de baterías capaz de entregar suficiente energía para generar la cantidad requerida de par necesario para perforar la corteza superficial de la luna. Hoy en día, esta tecnología se ha vuelto común y generalizada, y la mayoría de las herramientas funcionan con un paquete de baterías inalámbrico que se puede recargar entre usos. Curiosamente, fue directamente de la investigación realizada por la NASA en la década de 1960 que Black&Decker desarrolló la aspiradora de mano inalámbrica ‘Dust Buster’.



Plantillas de calzado:

Otro descubrimiento de uso cotidiano son las plantillas en el calzado común o deportivo. La NASA incluyó en sus trajes espaciales un material especial y luego lo incorporó en las botas para amortiguación y ventilación, con el propósito de un mejor control, agilidad y durabilidad al momento de caminar por la Luna. La agencia realmente cambió la fabricación del calzado deportivo cuando, después de la misión Apolo 11, desarrolló un moldeo de goma soplado, que se empleaba en la producción de cascos, para crear suelas huecas. El diseño permitía que se las rellenara con materiales amortiguadores.

Un ex ingeniero de la NASA, Frank Rudy, mostró la idea a Nike y ahí nació Nike Air, el primer modelo de una larga serie de calzado ligero y elástico para correr y practicar deportes. La NASA se unió con el jugador de baloncesto Paul George para lanzar en 2019 el modelo súper ligero (menos de 300 gramos) PG 3 X NASA, cuya suela está inspirada tanto en los cráteres de la Luna como en los patrones de movimiento de George. También tiene un parche de la misión Apolo 14 en el talón y el material y los colores son los mismos que se usan en los trajes espaciales.


Lentes resistentes a rayones:

Después de que la NASA se dio cuenta de que los plásticos eran mucho mejores para absorber la luz ultravioleta y no se rompían si se caían, se fabricaron visores espaciales con este material. Sin embargo, el plástico sin recubrimiento se raya fácilmente y, teniendo en cuenta la cantidad de polvo y escombros en un entorno espacial, se determinó que era necesario desarrollar lentes y recubrimientos a prueba de rayones.

Debido a la investigación de la NASA, los visores espaciales ahora están recubiertos con fibras de carbono tipo diamante que se aplican en películas delgadas al exterior del visor y lo endurecen masivamente. Hoy, varias empresas fabricantes de anteojos de sol, utilizan esa patente de la NASA.


Detectores de humo:

El detector de humo, inventado por Francis Robbins Upton en 1890, no se podía ajustar hasta que la NASA inventó un modelo con sensibilidad variable en 1973. Las unidades se instalaron en la estación espacial Skylab para detectar vapores tóxicos a bordo.

Los ingenieros desarrolladores trabajaron a través de la ionización, un proceso que implica el uso de una pequeña cantidad del isótopo radiactivo americio-241 para ionizar átomos de oxígeno y nitrógeno en la cámara de aire integrada de un detector, que a su vez tiene dos placas de metal en la parte superior e inferior unidas a la batería.

Mientras ocurre la ionización, los electrones liberados son atraídos a la placa con una placa de voltaje positivo y los átomos sin electrones a la placa de voltaje negativo, creando una corriente eléctrica. Cuando las partículas de humo de un incendio ingresan a la cámara de aire, interrumpen la corriente a medida que se adhieren a los iones y los neutralizan. El detector de humo detecta la caída de corriente y activa la alarma.


TV vía satélite:

El primer satélite capaz de transmitir señales de televisión fue Telstar 1. Lanzado en 1962, fue un proyecto conjunto para desarrollar un sistema experimental de comunicaciones por satélite sobre el Océano Atlántico. El satélite fue construido por Bell Laboratories en asociación con la NASA.

El satélite funcionó utilizando un transpondedor para transmitir datos. Recibió señales de microondas a través de un conjunto omnidireccional de pequeñas antenas antes de aumentar y amplificar la frecuencia de la señal en un tubo de onda viajera y retransmitirla a tierra. La NASA continuó desarrollando esta tecnología, produciendo sistemas más avanzados para reducir el ruido y los errores en las señales transmitidas, lo que llevó a la capacidad de transmitir video y audio de alta definición.


Joysticks:

Al igual que con los detectores de humo, los joysticks ya existían antes de que la NASA adoptara la tecnología, pero eran irreconocibles en los productos que vemos hoy. De hecho, fue solo a través del trabajo de la NASA en la tecnología de joystick como mecanismo de control para su rover lunar Apolo, que se usaría en las últimas tres misiones Apolo a la Luna, que tenemos la tecnología digital de joystick y joystick que vemos en automóviles, aviones y pads de control de videojuegos. El controlador del rover lunar era un joystick en forma de T y funcionaba a través de una serie de motores: cuatro para conducir y dos para dirigir.

Mover la palanca hacia adelante impulsó el rover hacia adelante, hacia la izquierda y hacia la derecha, giró el vehículo hacia la izquierda o hacia la derecha y al tirar hacia atrás se activaron los frenos. Activar un interruptor en el joystick antes de tirar hacia atrás pondría al rover lunar en reversa mientras que tirar de la manija hacia atrás activaría un freno de estacionamiento.


Otros inventos de la NASA que utilizamos diariamente:

-Sistema Posicionamiento Global (GPS)

-Sensores de las cámaras fotográficas

-El microondas

-Los brackets invisibles para ortodoncia

-Paneles solares

-Comida deshidratada

-Etc.

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